Los Santitos y Pan por Dios 2017

Los Santitos y Pan por Dios 2017 en San Juan de la Rambla, el área de Cultura trabaja para proteger una tradición centenaria que sobrevive a la influencia de costumbres importadas.

1 de noviembre.

La Villa de San Juan de la Rambla es un municipio muy preocupado por la protección de sus tradiciones, uno de los esfuerzos que lleva a cabo a lo largo del año la concejalía de Cultura que dirige Eulalia Toledo.

Por ello, cada 1 de noviembre, mientras una gran mayoría de niños se preocupan por encontrar un disfraz terrorífico, en el municipio los pequeños se afanan por embellecer sus cestas de mimbre para ir por la mañana del festivo, puerta por puerta y vecino por vecino, pidiendo “Los Santitos”, una tradición centenaria que aún hoy se mantiene sobreviviendo generación tras generación.

“Para que una tradición sobreviva es necesaria su transmisión a las nuevas generaciones, que serán en el futuro los garantes de la conservación. Cierto es que “Los Santitos” sigue siendo habitual en el casco entre menores hasta 12 años, a diferencia del “Pan por Dios” común hace décadas en las medianía de la Villa pero que ya ha desaparecido”, comenta Toledo al respecto.

“El área de Cultura se encuentra en la actualidad en el proceso de conocimiento y transmisión de estas dos tradiciones a través de los colegios y el servicio municipal de ludotecas.

En el primer caso, el CEIP Ángel Guimerá dedica varias unidades didácticas a trabajar “Los Santitos”, celebrando ellos mismos una recreación en la que los alumnos, con sus cestas decoradas, recorren clase por clase solicitando estos obsequios consistentes, en su mayoría, en dulces y golosinas, mientras que las ludotecas tanto de San Juan como de San José dedican toda la semana a explicar el origen de ambas tradiciones”.

Los Santitos, en la mañana de Todos los Santos, permite que las calles del Casco se llenen de menores cargando cestas de mimbre donde almacenarán los agasajos que cada vecino tiene preparado en casa el día antes.

En el pasado eran frutas de temporada, frutos secos o alguna perra o real, en la actualidad prevalecen las chucherías.

“Es un orgullo para el municipio que “Los Santitos” sea la tradición principal del 1 de noviembre resistiendo a influencias importadas. Aún hoy nos sorprende que abuelos, que de niños pedían “Los Santitos”, en la actualidad lo sigan haciendo pero acompañando a sus nietos”, subraya la concejala de Cultura.

El caso del “Pan por Dios” ha sido diferente, y a pesar de que ha perdido fuerza con el paso del tiempo, aún muchas panaderías de la parte alta dejan entre sus clientes un pan de leche, que sirve como obsequio y recuerdo de antaño, donde familias de la zona recorrían casas pidiendo el “Pan por Dios”: frutas, verduras, monedas o el nombrado pan.

“En este caso, estamos trabajando para rescatar esta tradición y hacerla común de nuevo, pues ambas deben convertirse en el baluarte y la seña de identidad del 1 de noviembre ramblero”, concluye Toledo.