Las mujeres son cosa de mujeres… ¡Y los hombre también!

Las mujeres son cosa de mujeres… ¡Y los hombre también!, en el Teatro Príncipe Felipe de Tegueste.

31 de marzo.

En esta obra de Ana Maugeri, en versión: Antonio Cifo, conocemos a Mimi que está en la sala de espera de una estación marítima, esperando el ferry para irse a la playa; converge con Marga que ha ido a la estación marítima a esperar a su novio que viene en el barco; y con Pablo que acude a una cita a ciegas con Pamela, una chica que ha conocido a través de un chat, han decidido conocerse en una estación marítima, según ellos, porque es muy romántico.

Pamela acude a la cita de Pablo, pero en el chat no se han dicho toda la verdad y las fotos que se han cruzado no son reales. Estos cuatro personajes despliegan un abanico de situaciones hilarantes bajo las cuales se esconden unos intensos dramas personales; la violencia de género y la soledad.

FICHA ARTÍSTICA.

MIMI: Adriana Zalma.
MARGA: Elisa González/Marinel Guzmán.
PABLO y PAMELA: Leonardo Abreu/ Jonathan Amaro.
VOZ EN OFF: Antonio Cifo.
Dirección: Antonio Cifo.

Precio entradas:
8€.

Horario:
20:30 horas.

Las mujeres son cosa de mujeres… ¡Y los hombre también!: análisis pedagógico.

La obra de teatro Las mujeres son cosa de mujeres y los hombres también trata la violencia de género de forma muy sutil, respetuosa, cercana y fácil, de manera que se pueda sentir identificada cualquier mujer que vive o ha vivido la violencia de género.

Todo ello sin perder en ningún momento el toque de humor porque el drama ya es conocido por otros medios (prensa, radio y televisión). La frescura de Mimi (protagonista de la obra) facilita a Marga (antagonista) una toma de conciencia de lo que es su vida y la importancia de la posibilidad de cambio personal con las consiguientes nuevas tomas de decisiones que posiblemente le abrirán otras puertas y oportunidades (Marga decide irse, sin conocerla de nada y sin pensarlo apenas, a la playa de puente con Mimi).

La forma en que la obra trata la violencia de género es un reflejo de lo que puede ocurrir en la calle porque en conversaciones “sin importancia” entre mujeres suele surgir el tema y sin querer una mujer puede descubrir que está siendo maltratada y a partir de ahí buscar ayuda.

Algo así ocurre con Marga que sin querer cuenta su vida íntima a una extraña, sintiéndose identificada con ella y por tanto comprendiendo la situación en la que está involucrada, descubriendo que no es saludable y que además le revuelve sus sentimientos, haciéndole tomar conciencia de lo que está siendo su vida: Hay un momento en el que Marga manifiesta: “No quiero ser la segundona“.

El mensaje de la obra que me ha llegado es que “eres mal-tratada, recibes ayuda pero te faltan fuerzas para llevar a la práctica lo que desde dentro te estás diciendo: romper con una relación dañina y no saludable”.
Evelia Déniz.
(Igualdad y Mujer del Gobierno de Canarias).

Deja un comentario